Los políticos criollos tienen una manera muy particular de cultivar su imagen, sobretodo, con recursos estatales. Así vemos que hasta la más insignificante obra, aún sin terminar, lleva ya la placa del gobernante o del alcalde, más la valla publicitaria, la cuña o el anuncio pagado. ¿No es acaso parte de su trabajo?
Compran un auto o reparan una clínica y enseguida aparece la "donación del representante tal o la obra de la presidenta cual", como si los recursos los hubieran puesto ellos. Solo ayer, como termómetro de por donde va la fiebre, la Primera Dama hizo circular a nivel nacional el suplemento ‘Granito de Arena,
Mujeres que hacen la diferencia’, que no solo llama la atención por la coincidencia con las elecciones partidarias de mañana, sino que eleva el culto a la personalidad a un nuevo récord: su fotografía aparece en la portada, en la contraportada y en las dos portadas internas y en las 28 páginas restantes aparece otras 65 veces.
Juzgue usted.
