Los problemas que ha enfrentado la Policía Técnica Judicial (PTJ) no son minúsculos ni soslayables. Sin embargo, ello no justifica que el Órgano Ejecutivo y la bancada oficialista en la Asamblea Nacional pretendan hacer desaparecer esta institución y traspasarle las facultades de investigación judicial a la Policía Nacional.
Ello no solo podría ser inconstitucional, sino que implicaría un retroceso a la época en que el brazo del Ejecutivo alcanzaba y moldeaba a su conveniencia y complacencia las pesquisas judiciales. Tanto el Ministerio Público como especialistas han criticado duramente este adefesio jurídico que a toda marcha la aplanadora legislativa PRD ya decidió regalarnos para estas fiestas decembrinas.
Solo resta el tercer debate y tal parece que se le dará sin mayor dificultad, sorprendiendo una vez más al ciudadano que amanecerá con un sistema tan confuso como desatinado. Es una vergüenza que la incapacidad del aparato estatal para depurar la PTJ sea la excusa para revivir erráticas fórmulas ya fracasadas.
