Si hay algo que a los panameños se nos ha hecho difícil a lo largo de nuestra historia es lograr acuerdos nacionales a largo plazo en temas trascendentales, amparados por suficiente legitimidad y madurez política para que trasciendan distintas administraciones, al margen del partido político de turno. Solamente el Canal de Panamá ha sido capaz de unir nuestras voluntades.
Hoy, se ha estampado el sello final –aunque todavía falta la legislación– en unos acuerdos que han sido producto del consenso de importantes sectores, para los cuales habrá mecanismos de seguimiento y financiamiento. De todo lo pactado, evidentemente sobresalen los resultados en materia de salud, ya que pretenden darle buen rumbo a un sistema de atención médica inoperante.
Es lamentable que –opacando el esfuerzo en el que ellos mismos participaron– la dirigencia de Comenenal se encuentre sumida en la intransigencia de una medida de fuerza altamente impopular, que al final solo perjudica al usuario.