Los médicos deben entrar en razón y sentarse a dialogar. Hasta ahora, no han manejado las negociaciones de forma sensata, y sus posturas dan mayor importancia al asunto salarial que al compromiso con la atención médica de calidad, cuando ambos son igual de críticos.
Es justo respetar la dedicación de la mayoría de los galenos en Panamá, pero lo que plantea la Comenenal deja mucho que decir en cuanto a la ecuanimidad de postura del gremio. La petición salarial es excesiva, principalmente porque los huelguistas pretenden que se implemente de inmediato. Además, la dirigencia ha mostrado intransigencia al convocar un paro de labores temerario, sin tener consideración alguna con los usuarios, quienes al final somos los que pagamos las consecuencias de esta medida de presión innecesaria.
Los panameños ya hemos pagado caro por las fallas del sistema; no es justo que ahora tengamos nuevamente que enfrentar una paralización de la atención médica. No hay salida que el diálogo no pueda hallar, y un problema salarial no es la excepción.