Hoy la ciudad de Colón es el centro de atención. Celebraciones, dianas, desfiles y todo un despliegue de alegría harán de las calles y avenidas colonenses un homenaje a la patria. Como todos los años, tanto el pueblo como las autoridades convergen en el corazón de una provincia olvidada, la cual una vez al año se viste de gala para mostrarle al país su alegría y belleza.
Pero detrás de todo ese ambiente festivo, se esconde la cruda realidad del abandono al que ha sido sometida Colón desde hace muchos años. Irónicamente, esta provincia alberga la zona libre más importante del hemisferio, así como el puerto de contenedores más eficiente de la región.
Resulta intolerable que, aportando tanto a la economía nacional, el Estado panameño no haya implementado las políticas que permitan que Colón supere sus profundos problemas de pobreza, desempleo y criminalidad, que hoy tienen a su gente sumida en la desesperanza.
