Hoy por Hoy 2007/10/23

Una fecha dolorosa que dio origen a un movimiento cuyo solo nombre estremece al recordar –aquella tarde del lunes 23 de octubre de 2006– las escenas en vivo de un bus ardiendo con 18 cuerpos dentro.

Esos hombres, mujeres y niños que emprendieron sin saberlo su último y desventurado viaje terrenal, no merecían recibir como infortunado homenaje póstumo una ley sancionada precisamente ayer y que en nada cambia el statu quo de los concesionarios-transportistas. Así, los familiares de esos 18 seres que apagaron su luz hace un año, hoy ven con impotencia que su cruzada cotidiana y desvelos –aunados al irreparable vacío que causa la ausencia irreemplazable de sus seres queridos– no han servido para destronar a los regentes de un sistema que no respeta la dignidad humana.

El transporte público es una vergüenza para todos los panameños, y en especial para los de a pie, que no tienen otra alternativa que encomendarse a Dios antes de abordar los que siguen siendo, literalmente, trampas de muerte. Un costo político que el gobierno no estuvo dispuesto a pagar.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Vacaciones en Nickelodeon: la denuncia que destapó la red de defraudación en la DGI. Leer más
  • La Corte Suprema destituye a la juez que es pareja de uno de los imputados en la operación Pandora. Leer más
  • Agroferias: IMA confirma lugares de venta para este jueves 16 de julio. Leer más
  • DGI identifica $36 millones en créditos fiscales ilegítimos utilizados por un solo banco. Leer más
  • Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones. Leer más
  • Marie Claire: Muerte de influencer panameña da la vuelta al mundo y ocupa titulares en medios internacionales. Leer más
  • Operación Pandora: el abogado José Miguel Jurado se entrega tras ser requerido por fraude en la DGI. Leer más