¿El presidente de la Asamblea Nacional se habrá preguntado alguna vez qué pasaría si el tratado de promoción comercial con Estados Unidos no es aprobado en el Congreso de ese país? Si no tiene una respuesta, quizá sea de su conveniencia saber cómo reaccionará el electorado que es, a fin de cuentas, el que lo elige para ocupar una curul.
Para empezar, la mitad de los panameños lo haría responsable de este fracaso. Y eso no es todo. El asunto de si debe o no renunciar al cargo tiene a los seguidores de su partido divididos, pues los que creen que debe renunciar suman el 40% de los entrevistados en la última encuesta de Dichter & Neira y el 42.5% está a favor de que se quede en la silla. Ahora bien, este es el sentir del electorado, medido a través de una encuesta científica.
Lo que ignoramos en este momento es el sentir de la empresa privada, que hizo sus aspavientos al principio, pero que ahora permanece callada, y hasta sumisa.
¿Será esta su postura final en este tema?
