La falta de urbanidad y sus malas costumbres han puesto a los panameños en serios problemas, pero ni nuestros más costosos errores nos hacen aprender. Ayer, en una jornada de pocas horas, jóvenes voluntarios recogieron 30 toneladas de basura en las playas y ríos, desde San Felipe hasta Costa del Este. Para una ciudad que está en franco crecimiento, la basura se ha convertido en un problema que pone en riesgo su desarrollo. No solo porque las costas presentan un aspecto de inmundicia, sino porque la basura también causa obstrucción en las cañerías y alcantarillas, y tapona ríos y quebradas que luego causan las temidas inundaciones que perjudican cada año a miles de hogares y sus ocupantes. ¿Hasta cuándo viviremos sin que nos importe el entorno? Es necesario que entendamos de una buena vez –y por nuestro propio bien– que se requiere un cambio de actitud, y que ese cambio empieza por casa. La indolencia ante estos temas debe acabar porque, de lo contrario, vamos a seguir pagando por los mismos errores una y otra vez.
Hoy por Hoy 2007/09/24
24 sep 2007 - 05:00 AM