Un producto de primera necesidad es el arroz, pero quizá deje de serlo pues el precio que ha alcanzado en el mercado local lo hará inalcanzable para muchos. Lo irónico es que en los mercados internacionales el arroz tiene precios mucho más competitivos. La política gubernamental es brindar protección al productor local, lo cual es loable, pero eso es tan solo uno de los eslabones de la cadena. El problema se cifra en los siguientes, porque hay que ver cómo se benefician los molineros, los intermediarios y los que al final venden el grano. Es allí donde está el hueco que se traga buena parte del presupuesto del que menos tiene y que va a dar a los bolsillos de comerciantes que amasan sus ganancias sin el riesgo de sembrar un solo grano. Como si no fuera suficiente, los empresarios lograron en las negociaciones del TPC con Estados Unidos que se importaran ínfimas cantidades de arroz y una desgravación de hasta 20 años, que incluye 10 años en los que el arancel permanecerá intacto. Si se protege al empresario, entonces ¿por qué no se hace lo mismo con el consumidor?
Hoy por Hoy 2007/09/22
22 sep 2007 - 05:00 AM
