Como en aquellos nunca bien recordados días de la dictadura, el ministro de Economía, Héctor Alexander, negó a una diputada información absolutamente pública sobre la subasta de los terrenos que reclama la Asamblea Nacional, pero que pertenecen al parque Camino de Cruces. Según el Ministro, el único que puede pedir esa documentación es el presidente del Órgano Legislativo.
Olvida que la Ley de Transparencia dice textualmente que “El Estado informará a quien lo requiera sobre lo siguiente... Actos públicos relativos a las contrataciones públicas desarrolladas por la institución”. No hay que ser abogado para entender que este es un asunto de trascendencia ciudadana, pero el caprichoso Ministro quiere esconderlo debajo del colchón.
El funcionario, cuyas raíces hay que buscarlas en los primeros años de la patria vieja, debe entender que ya estamos en el siglo XXI, que su partido y jefe inmediato andan por ahí diciendo que este es el gobierno de la transparencia y que esta es la patria nueva. ¿Cuándo lo van a probar?
