Resulta preocupante la percepción que tiene la población sobre la disminución de su poder adquisitivo. Si partimos del hecho de que buena parte de los asalariados panameños pertenece a la clase media, la impresión es que la bonanza económica que se experimenta en el país no tiene ninguna consecuencia positiva para los que gozan de un empleo. Por el contrario, el hecho es que cuando hay que solucionar algún error de los políticos, la primera que tiene que pagar por ellos es, precisamente, la clase media, sometida al aumento de los impuestos o de cuotas obligatorias; sin contar el hecho de que también pagan por ellos las empresas. Peor aún, el costo de la vida sube y los salarios están petrificados. De ahí que haya una disminución real del poder adquisitivo. Los funcionarios deberían ser más creativos cuando buscan nuevas formas de generar ingresos porque, con esta tendencia, Panamá tendrá que lamentar quedarse con dos grupos: los ricos, que es una fracción de la población, y los pobres, a la que sumará poco a poco la clase media.
Hoy por Hoy 2007/07/08
08 jul 2007 - 05:00 AM
