Los accidentes en las construcciones no cesan. Las fatalidades de este año suman 12 y ahora dos obreros más se debaten entre la vida y la muerte tras un serio percance en uno de los edificios que se construyen en la ciudad. Es evidente que el problema de la seguridad en las obras no es asunto resuelto, persiste.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad del Ministerio de Trabajo en estos accidentes? No hay duda de que algo le toca, pues sus voceros han admitido que existe una deficiencia en el número de inspectores. La Organización Internacional del Trabajo sostiene que Panamá no cumple sus recomendaciones, una de ellas es, precisamente, sobre este tema. No son pocas las muertes para quedarse con los brazos cruzados y contemplar cómo se apagan más vidas.
Los empresarios también tienen su responsabilidad en todo esto, y no es poca, y por ello hay que exigir cuentas. ¿Qué es lo que le impide al Ministerio hacer nuevas contrataciones cuando están de por medio seres humanos? La vida no se repone con excusas.
