Un importante sector de la empresa privada panameña está dando muestras de un florecimiento inédito. Por primera vez, Panamá ha logrado superar el déficit comercial que durante décadas ha tenido con la Unión Europea.
La cara visible de este logro viene de un sector que se ha abierto paso a puro pulso, pues los ojos de los políticos están puestos en otros renglones, como el de la construcción, el turismo o el bancario. Se trata del sector agroexportador, que ha aprovechado los acuerdos de libre comercio que Panamá ha firmado en los últimos años.
Es un esfuerzo que merece no solo el encomio, sino más atención del Estado y del sector financiero privado. Es un modelo que debería ser emulado por otras empresas que han preferido la comodidad de la protección que enfrentar la competencia. Si el agro, con todo lo golpeado que está, pudo revertir su situación, bien lo pueden otros sectores de la empresa privada. El secreto es dejar atrás el "juega vivo" y adaptarse al cambio.
