El escándalo de los manglares de Punta Chame parece enmarcarse en lo que podría ser una conducta delictiva, claramente tipificada en el Código Penal, a partir del artículo 394, bajo el título Delitos contra el Ambiente.
La devastación de la que ha sido víctima esta zona parece encajar no en uno, sino en varios artículos –incluidos los agravantes– que definen las violaciones a la ley vigente. El Ministerio Público comenzó una investigación de oficio que pondrá a prueba su independencia frente al poderío del Ejecutivo, porque, hay que admitirlo, el que pudiera resultar imputado no es un ciudadano común: es familiar directo de Martín Torrijos.
De hecho, su parentesco con el mandatario puso en apuros a funcionarios que temieron decirle que no. Del otro lado está el Presidente, que tendrá que escoger entre ser el sobrino o el gobernante. Ya ha adelantado que nadie está por encima de la Ley. Ahora tendrá la oportunidad de probarlo.
