A dos años de las elecciones de 2009, es una feliz coincidencia la salida de Dani Kuzniecky de la Contraloría. Y más feliz resulta porque en los próximos 24 meses el gobierno dispondrá de 200 millones de dólares del Programa de Desarrollo Comunitario para Infraestructura Pública (Prodec), dotado de fondos del Canal.
El Presidente, mediante simple resolución de Gabinete, echó por tierra uno de los artículos del decreto-ley que creó Prodec. Según éste, todas sus obras "se ejecutarán mediante acto público", salvo en "casos de urgencia o desastres naturales". Los funcionarios panameños no se distinguen por ser previsores, solo actúan en consecuencia. Los ejemplos sobran: las reformas a la ley de la CSS, a la del transporte, o el endurecimiento de las penas a los menores. Lo mismo es con las inversiones, así que, con una planificación casi inexistente, todas las obras serán urgentes, pero eso no impide que se convoquen a licitación.
Es obvio, entonces, que surjan sospechas cuando el Presidente elimina las licitaciones para hacer compras directas en Prodec. Quizás ahora –con un político dirigiendo la Contraloría– sea más fácil disponer de ese dinero.
