Los usuarios del transporte público han perdido su primera batalla. En manos de una Asamblea Nacional secuestrada por intereses bien arraigados, es difícil que pueda ser de otra forma.
Sería mucho esperar que los diputados piensen en el bienestar de los usuarios del transporte. Pero si de algo sirve lo que acontece en el Legislativo es para recordar a los electores, a la hora del sufragio, de qué lado están los diputados.
Cada vez que usted, señor usuario, tenga que soportar la calamidad de las chatarras que circulan, el maltrato del conductor y de su "secretario", el ensordecedor escándalo, las "regatas" o las horribles escenas de la próxima tragedia, recuerde que se lo debe a los diputados. No olvide que, a pesar de que usted mismo los eligió, son ellos quienes apadrinan el caos.
Y a pesar de que a la hora de votar los diputados, con seguridad, echaran mano nuevamente del cobarde anonimato al aprobar o rechazar los cambios, bien se lo recordaremos los medios. Y eso que se llama rendición de cuentas es a lo que más le temen muchos de ellos ¿Por qué cree que el nuevo Código Penal obstaculiza la transparencia?
