El PRD se perfila como el partido con mayor oportunidad de los comicios generales de 2009. No es noticia, pues si algo ha demostrado este colectivo político es organización y disciplina, así como un manifiesto interés en sus propios asuntos, más que en el de sus electores o los de la Nación. Sus dirigentes, una vez que consiguen el puesto de elección popular, parecen olvidar sus promesas de campaña y lo que cobra importancia es, muchas veces, el interés particular o el del partido. Frente a este escenario, los partidos de oposición representan una alternativa que, sin embargo, no dejan de tener sus propios problemas y no son otros que los del PRD, es decir, el interés propio. Desbandados, adoptan posturas que reflejan la opinión del dirigente de turno y no del colectivo. En consecuencia, poco pueden hacer frente a una maquinaria bien aceitada y con esquemas verticales de organización. Luego, ellos –políticos oficialistas o de oposición– se preguntan por qué su oficio está tan desacreditado.
Hoy por Hoy 2007/02/20
20 feb 2007 - 05:00 AM
