Una partida de irresponsables está a cargo de la dirección de este país. La Asamblea Nacional, en medio del desorden legislativo reinante durante la apresurada aprobación de cientos de normas que van a formar parte del nuevo Código Penal, no hizo previsión alguna para que los panameños podamos conocer a ciencia cierta el texto de las disposiciones aprobadas en segundo debate. Todos han partido hacia el Carnaval con el compromiso de volver a sesionar el jueves entrante y darle tercer debate al entuerto, sin que nadie antes haya podido estudiar ni analizar el texto final. Así será aprobado el mamotreto, con resaca pero a tambor batiente, sin entender que pocos instrumentos jurídicos son más importantes para un país que el conjunto de normas que establecen las conductas que una sociedad considera delito. Pero nuestros diputados se comportan con una frivolidad e imprudencia que no encuentra comparación, dejando un pésimo legado a los panameños. ¡Cuánta indolencia y desfachatez!
Hoy por Hoy 2007/02/17
17 feb 2007 - 05:00 AM
