Hoy por Hoy 2007/01/30

Llegar tarde es una mala costumbre nacional que, parece, está instalada en nuestros gobiernos como norma. Pero hay retrasos más dañinos que otros, y el del urbanismo es de los que pagaremos en el futuro. Ahora, la responsable de Vivienda, Balbina Herrera, habla de reordenamiento urbano de la capital cuando, estimada ministra, queda poco que ordenar en este caos de cemento y acero.

Los edificios han prosperado como hongos dispares y de cuestionable gusto estético y, tal y como presumen las constructoras en sus anuncios, han cambiado el perfil de la ciudad. No ha sido para mejor. La densidad excesiva en barrios de calles estrechas, la falta de previsión en cuanto a infraestructuras básicas, la verticalización de viviendas y vidas, el fin de barrios históricos –como Bellavista- o de ciudades jardín –como Albrook o Clayton-... ya no son una amenaza, sino una triste realidad.

Por tanto, la pregunta es: ¿reordenar qué? ¿cómo se ordena el caos? Lo más inquietante es que la fisonomía de las ciudades suele incidir de manera definitiva en el comportamiento de sus habitantes y estas que estamos viendo construir es de una agresividad patente.

LAS MÁS LEÍDAS

  • La Corte Suprema destituye a la juez que es pareja de uno de los imputados en la operación Pandora. Leer más
  • DGI identifica $36 millones en créditos fiscales ilegítimos utilizados por un solo banco. Leer más
  • Cerró el emblemático restaurante chino Golden Unicorn. Leer más
  • Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones. Leer más
  • Operación Pandora: el abogado José Miguel Jurado se entrega tras ser requerido por fraude en la DGI. Leer más
  • César Caicedo, detenido en operación Nodriza, es trasladado del Santo Tomás a un hospital en Brisas del Golf. Leer más
  • Marie Claire: Le darán su último adiós mientras el detonante de su partida podría tomar otro giro. Leer más