¿Quién está cuidando a la ciudad capital del caótico y rápido crecimiento urbano? La inversión en este sector –que es un gran motor para el desarrollo económico- debe producirse de manera razonable y cuidando la calidad de vida de los ciudadanos. El Mivi sigue lleno de planes y buenas intenciones, pero la realidad apunta hacia un deterioro significativo del espacio urbano.
Del alcalde capitalino ni hablar, ya que sus promesas de una gran ciudad quedaron rezagadas hace mucho tiempo para dedicarse en cuerpo y alma a recorrer el país detrás de su solapada postulación presidencial. Y del Consejo Municipal, perdón, ¿cuál Concejo? Tenemos dudas de que nuestras autoridades sepan qué modelo de ciudad quieren que sea Panamá en dos años, mucho menos en 10 ó 15.
Las ciudades hay que planificarlas y Latinoamérica tiene ya ejemplos exitosos para imitar, pero la ciudad de Panamá parece ir de camino a la lista de las urbes improvisadas, encandiladas por el reflejo del dinero rápido, desconocedora de conceptos como espacio público, retando a la naturaleza y, por qué no decirlo, a los mínimos criterios estéticos.