Tal parece que ha llegado el momento de declarar a Darién territorio aislado de tierra firme. Al menos eso sugiere el abandono sistemático por parte del Estado y la falta de respuestas a las que ya se ha acostumbrado esta provincia rica en recursos, pobre en calidad de vida y ausente de la realidad política nacional.
Llamar carretera al tramo que se hundió en La Punulosita (Metetí) por las lluvias, y que ha dificultado aún más la vida de los darienitas, sería pecar de optimistas. Se trata de una vía de tierra, salpicada por trocitos de lo que algún día quizá fue asfalto, para la que el Ministerio de Obras Públicas no tiene ni un solo dólar para invertir. Pero la carretera es sólo el símbolo del olvido.
En un país que vive todos los booms económicos publicitados y en el que se promete un futuro de prosperidad cuasibabilónica, sólo podemos sentir vergüenza con nuestros conciudadanos de Darién. Una valla del MOP en Metetí no tiene la misma repercusión político-publicitaria que una en plena Transístmica, en la capital, pero les recordamos que todos somos ciudadanos y contribuyentes del mismo país.
