Una vez agotadas la Mano Dura y la Mano Amiga –ningún cuerpo aguanta más de dos manos-, llega el Programa de Seguridad Integral. Los panameños -expertos en planes fracasados, agotados por inversiones millonarias en saco roto y acosados por un clima de inseguridad- necesitamos que este nuevo plan, el segundo de la era Torrijos, sí funcione. El país no aguanta un crimen más ni quiere ver cómo el narcotráfico utiliza el territorio nacional como almacén. Ojalá que este plan se haya diseñado con cabeza y que, de una vez por todas, haya indicadores de resultados que permitan hacer rendición de cuentas para establecer si las autoridades están haciendo bien su trabajo o no. No podemos acumular planes sobre planes como si nada se hubiera hecho o como si los errores no sirvieran para rectificar. La seguridad, una de las tres promesas de campaña de Torrijos, tiene su plan integral dos años después de la toma de posesión. No sentiremos que ha sido tarde si las noticias empiezan a ser buenas.
Hoy por Hoy 2006/09/17
17 sep 2006 - 05:00 AM
