Puede que los argumentos entre dos partes enfrentadas estén a años luz de distancia. Puede que sus ánimos se hayan caldeado tanto que parezca imposible verse frente a frente. Puede que las soluciones se sientan inalcanzables. Todo ello ha pasado en estas cuatro semanas de huelga docente que tienen postrada a la educación pública del país. Pero aun eso, el diálogo es la única posibilidad de llegar a un acuerdo y hay que procurar que se dé. La Iglesia católica manifestó su disposición de mediar en el conflicto, siempre y cuando las partes así lo acepten. Es un buen ofrecimiento para empezar a buscarle salidas a este tortuoso problema que no dejará ganadores, en el que el país entero es perdedor. Negociar con el único argumento de la presión en las calles o bajo declaraciones emotivas sólo enardece los ánimos y distancia las posiciones. Una conversación directa mediada por una institución como la Iglesia posiblemente permita llegar a acuerdos en la mesa y mantener unos mínimos de civilidad. Porque ya hay suficiente de bochornosos espectáculos. Ya hay suficiente de paro.
Hoy por Hoy 2006/09/09
09 sep 2006 - 05:00 AM
