Hoy por Hoy 2006/09/06

El proyecto de ampliación del Canal de Panamá debe ser evaluado por los panameños por sus propios méritos, y no por razones que le son ajenas. Los ciudadanos tenemos que decidir si la propuesta presentada es beneficiosa para el país o no. Sería un error imperdonable caer en la tentación de castigar en las urnas un proyecto particular, buscando una revancha contra los desaciertos de los políticos. El llamado de algunos grupos a oponerse al proyecto de ampliación como reprimenda al gobierno actual, o como pena por las injusticias del sistema, o como rechazo a los fantasmas del imperialismo, no solo es miope e irresponsable, sino peligroso para la sociedad. La decisión que tomemos como sociedad el 22 de octubre trascenderá a este y al siguiente gobierno, y muchos más. Sería errado votar por las razones equivocadas, y mezquino de nuestra parte no medir las consecuencias que tendrá para esta generación, la próxima y las que vienen, el hacer –o rechazar– esta obra. Las cuentas a los políticos se las pasaremos en otras urnas, y los reclamos contra la corrupción y la impunidad son tarea de muchos días. Ojo panameño, que la charlatanería no solo viene de los políticos, sino de tantos otros que aspiran a ocupar su lugar.

LAS MÁS LEÍDAS

  • La Corte Suprema destituye a la juez que es pareja de uno de los imputados en la operación Pandora. Leer más
  • DGI identifica $36 millones en créditos fiscales ilegítimos utilizados por un solo banco. Leer más
  • Cerró el emblemático restaurante chino Golden Unicorn. Leer más
  • Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones. Leer más
  • Operación Pandora: el abogado José Miguel Jurado se entrega tras ser requerido por fraude en la DGI. Leer más
  • César Caicedo, detenido en operación Nodriza, es trasladado del Santo Tomás a un hospital en Brisas del Golf. Leer más
  • Marie Claire: Le darán su último adiós mientras el detonante de su partida podría tomar otro giro. Leer más