Hoy por Hoy 2006/07/22

El transfuguismo político es un ejercicio carnavalesco que, por desgracia, no queda en la memoria de los ciudadanos-votantes. Cada vez que se cambia de siglas y de colores con un simple apretón de manos al frente del Tribunal Electoral, la credibilidad y la solidez del sistema democrático se resiente a costa de jugadas politiqueras en busca, normalmente, de beneficios personales o de supervivencia política.

Si a eso le sumamos el circo de luchas canibalescas en la oposición y la prepotencia del partido en el poder, el panorama no es nada alentador de cara a la próxima contienda electoral y, lo que es más grave, sepulta cualquier ideal de fiscalización del poder.

Parece cierto que ya no hay ideologías, sino intereses, y también se confirma que, a falta de propuestas concretaspara el país, nuestros políticos solo balbucean insultos al contendiente o alabanzas al que les da de comer. Y el país... aquí mirando el circo, paralizado de perplejidad o esperando las migajas que dejan.

LAS MÁS LEÍDAS

  • La Corte Suprema destituye a la juez que es pareja de uno de los imputados en la operación Pandora. Leer más
  • DGI identifica $36 millones en créditos fiscales ilegítimos utilizados por un solo banco. Leer más
  • Cerró el emblemático restaurante chino Golden Unicorn. Leer más
  • Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones. Leer más
  • Operación Pandora: el abogado José Miguel Jurado se entrega tras ser requerido por fraude en la DGI. Leer más
  • Marie Claire: Le darán su último adiós mientras el detonante de su partida podría tomar otro giro. Leer más
  • César Caicedo, detenido en operación Nodriza, es trasladado del Santo Tomás a un hospital en Brisas del Golf. Leer más