Todavía falta un largo recorrido hasta que lleguemos a las urnas del referendo sobre la posible ampliación del Canal. Por eso es preocupante que algunos funcionarios confundan sus puestos de trabajo con sedes de campaña y traten de ayudar, aunque sea a punta de impresora y tiempo, a favor del sí o del no. Panamá necesita llegar a la consulta con la confianza en las instituciones intacta y con un adecuado conocimiento de la propuesta oficial y de los argumentos contrarios a la construcción del tercer juego de esclusas. En este rejuego, la elegancia y limpieza con la que actúen todas las instituciones del Estado es fundamental para que, sea cual sea la decisión, los ciudadanos sintamos que es la correcta. Cualquier actitud que se aleje de esa rectitud sólo empujará el debate hacia la politiquería y las adhesiones pasionales. El mensaje es claro: el tribunal electoral no puede permitir ningún desliz oficial en este terreno fangoso. En segunda instancia, la sociedad civil también debe estar vigilante para garantizar un proceso democrático funcional y efectivo.
Hoy por Hoy 2006/06/04
04 jun 2006 - 05:00 AM
