La libertad de prensa, cuyo día mundial se celebra hoy, no es patrimonio de los periodistas ni de los medios de comunicación. Es uno de los derechos civiles más valioso para nuestra sociedad.
En Panamá, ya supimos lo que es vivir sin libertad de prensa y todavía sufrimos algunas de sus secuelas. La situación actual es muy diferente, pero no es perfecta. En la última clasificación mundial que publicó Reporteros Sin Fronteras (2005), Panamá aparece en el puesto 67 entre 167 países, por debajo de algunos africanos (como Mali o Namibia) y de varios latinoamericanos (como El Salvador, Bolivia, Costa Rica o Chile).
Queda mucho camino por recorrer y muchos prejuicios por remover. Algunos de nuestros funcionarios todavía prefieren atacar al mensajero antes que atajar los problemas del país; algunos de los personajes destacados del mundo privado y público del país prefieren poner denuncias contra los periodistas en lugar de dar explicaciones sobre sus actividades.
Hoy, renovamos nuestro compromiso pero instamos a toda la sociedad a que defienda las libertades conquistadas y utilice los medios como vía de expresión libre, plural y democrática.
