Una vez más, los trabajadores de Sitrachilco, agrupados en la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) –que asumió la explotación del negocio bananero tras la partida de Chiquita Brands-, recurren al paro para asegurarse el pago de salarios y reclamar una revisión del acuerdo con la transnacional que les compra el banano.
Coosemupar espera que el Estado aporte los fondos para financiar el déficit que mes a mes pone en riesgo el salario de 2 mil 800 trabajadores. Lastimosamente, la realidad indica que, -más allá del posible aumento en el precio de la caja de banano-, Coosemupar no será sostenible a largo plazo si los administrativos no controlan los gastos, aumentan la productividad, se manejan como la empresa que aspiraban a ser y renuncian a la opción de refugiarse bajo las faldas del Estado cada vez que enfrentan problemas.
