Mientras el CoNEP propone un aumento de 4% sobre el salario mínimo actual, el Conato pide elevarlo en 20% por año, hasta alcanzar 524 dólares en 2009. Los trabajadores aspiran a asegurar un bienestar económico al que tienen derecho.
Los empresarios, por su parte, defienden un statu quo amenazado por alzas en la tarifa eléctrica y el combustible, así como por la apertura de mercados. En una economía libre, la demanda y la oferta serían las fuerzas indicadas para marcar el punto de equilibrio en donde trabajadores y patronos tendrían un encuentro feliz.
Lamentablemente, el nuevo salario mínimo se fijará en una mesa en la que se enfrentarán intereses encontrados. Para lograr un consenso, los patronos deben tener claro que no hay democracia sin justicia social. Y, los trabajadores, que la mano de obra cara desalienta las inversiones en las que se fundamentan las esperanzas de miles de panameños desempleados.