En una actitud típica de la clase política panameña, los partidos se han opuesto -una vez más- a que las donaciones que reciben sus candidatos sean públicas. Así, continuamos perpetuando aquel círculo perfecto de la corrupción que se inicia precisamente con esa “subasta de candidatos” pujados por los grandes intereses. Los favores que reciben los candidatos son pagados por los futuros gobernantes. Los panameños tenemos todo el derecho de conocer quiénes financian las campañas políticas. El derecho es impostergable ahora que, además de exigir transparencia, a los panameños se nos succionan impuestos para cubrir el millonario subsidio electoral. Como preclaro exponente de esa clase política criolla que todos conocemos, el PRD Gerardo González rechazó la posible apertura de los libros porque eso fomentaría una especie de “bochinchería política en los medios”. Lo triste es que González no estuvo solo, fue respaldado por la mayoría de los partidos presentes en la Comisión de Reformas Electorales.
Hoy por Hoy 2006/01/22
22 ene 2006 - 05:00 AM
