Con justificada firmeza se ha expresado el partido aliado del gobierno –la Democracia Cristiana, ahora llamada Partido Popular (PP)– sobre la insostenible crisis que vive el sistema de administración de justicia panameño.
Y es que, aunque se alegue la separación de poderes como excusa para la inacción, es imposible mantenerse impasible frente a la grave situación del principal pilar de la democracia. Por ello, se entiende que los nuevos dirigentes del PP hablen de la necesidad de llevar a cabo medidas heroicas y drásticas que permitan el restablecimiento de la confianza en el Órgano Judicial.
Es especialmente destacable el llamado que el Partido Popular le hace al presidente de la República, Martín Torrijos, para que recurra a la fuerza moral proveniente de la legitimidad democrática de su cargo, para que realice las acciones que la legalidad vigente le permiten para acabar con la impunidad que viene sustentándose desde el más alto tribunal de justicia del país.
El urgente llamado se hace en momentos en que una nueva denuncia contra los magistrados llega a la Asamblea, donde el partido que lidera Torrijos tiene mayoría. Solo falta la voluntad.