El riesgo de pandemia que alerta al mundo no es algo nuevo para la humanidad. Cada 30 ó 40 años aparece un subtipo de virus de gripe diferente que causa una pandemia –la última se registró en 1968–. Pero la gran diferencia respecto a los estragos causados por la influenza en otras épocas es la calidad de los sistemas de salud y de los métodos de prevención.
Por esta razón no hay que ser alarmistas al hablar de la gripe aviar. El riesgo es real, eso es cierto, y la mejor vacuna contra la cepa maligna es la información. Saber es vivir y eso se aplica al virus hanta, al sida o a la malaria. Los mitos y leyendas sobre el sida o el virus silencioso de la vergüenza mataron a millones de personas.
Los mitos sobre la gripe aviar pueden provocar graves daños a la industria avícola y una sensación de vulnerabilidad que no corresponde a la realidad. Las autoridades panameñas deben explicar, prevenir y actuar con rapidez en caso de que se detecte algún brote en el país. Nada más... y nada menos.
