La iniciativa hecha pública esta semana por el Conep representa un signo de madurez en torno a las posturas que se enfrentan en la Mesa del Diálogo por el Seguro Social.
El fondo de la propuesta debe ser estudiada con detenimiento con el fin de entender sus consecuencias. Pero es rescatable que uno de los sectores invitados al cónclave dé el ejemplo al modificar posiciones originales, demostrar flexibilidad y presentar una oferta conciliadora.
La ciudadanía espera gestos como este, de todos los sectores, y rechaza la intransigencia. Esperamos soluciones prácticas y factibles a un problema profundo y complicado, vital para todos los panameños, y que no admite más demagogia ni embustes.