Se nos anuncia la capitalización del Fondo de Estabilización Tarifaria. Hace unos días nos informaron del Plan de Ahorro Energético del Estado.
Todo suena a coyuntura. Panamá necesita de un proyecto estructural que evalúe nuestras dependencias energéticas, que busque una mayor autonomía en los rubros posibles -el combustible siempre estará sujeto a los vaivenes internacionales-, que prevea las crisis energéticas y que no utilice como único recurso los subsidios.
Estos, a fin de cuentas, no son más que remiendos políticos absolutamente temporales para aplazar el incendio hasta la siguiente administración. El tema energético es un tema de Estado y merece ser tratado como política prioritaria con soluciones definitivas, realistas y largoplacistas.
