La transparencia es un elemento necesario entodas las instancias de la democracia. Todos la exigen para el vecino, pero les cuesta aplicarla. En los temas de salud pública, la transparencia ante la ciudadanía vale más que los parches tardíos: prevención más que asistencia en cuidados intensivos.
Es lamentable y peligroso ocultar estadísticas y cifras. Nos preocupa el manejo que sobre el aumento de casos de dengue, incluyendo los de dengue hemorrágico detectados -uno con final trágico- ha dado el Ministerio de Salud.
Los dos afectados provienen de la misma área y es un síntoma que, si el Ministerio no habla con claridad y contundencia, se presta a todo tipo de conjeturas y conclusiones. La alarma que pueda generar esta situación debe ser contrarrestada de inmediato con datos fidedignos y no con hermetismo.
