Los cargos públicos panameños suelen acumular varios males: politiquería, populismo y poca tendencia a mostrar resultados. Por el contrario, el administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta ha pecado de discreto, de eficiente, de mantener a raya el clientelismo y de mostrar resultados.
Quizá por eso —su bajo perfil público—, es castigado por los panameños en la encuesta que publica hoy La Prensa. O quizás sea porque no se califica su gestión sino al gran mito del Canal como solucionador de todos los problemas del país, como cuenta corriente del Gobierno, o de piñata que sirva para tapar huecos fiscales y saldar compromisos políticos.
Bajo la Administración de Alemán Zubieta se ha llevado a cabo la ampliación más importante de la vía, al tiempo que el país se ha beneficiado con los mayores dividendos de su historia. La altura de miras debe imperar en este caso por encima de consideraciones personales y políticas, que no tienen cabida en ninguna discusión sobre el Canal.