Diferentes versiones han circulado sobre un supuesto mal uso de los fondos públicos destinados al apoyo de nuestros deportistas en sus participaciones a través del Comité Olímpico Nacional. Siguiendo el procedimiento legal, el Contralor confirmó ayer en la tarde que efectivamente existe fundamento para no autorizar cheques por 150 mil dólares hasta tanto se aclare el uso dado al dinero asignado en las pasadas olimpiadas del año 2000.
No asombra a nadie la anomalía anotada pues conocida es la fama que ronda a los dirigentes deportivos -mal endémico internacional-, lo curioso es que tome cinco años detectar que aún subsiste una irregularidad. Ello demuestra que la falta de continuidad en la actuación pública da resguardo a todo tipo de viveza y corrupción que simplemente muere en la impunidad por falta de seguimiento.
Confiamos en que este sea el primer gran paso en el sentido correcto de la continuidad gubernamental que conlleve la ulterior sanción a los actores del juega vivo.
