Una vez más los privilegios que se han autoconcedido los diputados panameños hacen noticia. Una investigación periodística dejó al descubierto los malabarismos que se han ido afinando por años con exoneraciones vendidas a particulares para esconder la defraudación fiscal.
Si una pesquisa periodística logró destacar algunos casos, no queda duda de que son muchos más los que ocurren sin que las autoridades hayan hecho nada al respecto. Más allá de la deshonestidad de los diputados, que obviamente quedarán arropados por la inmunidad, están los particulares que adquirieron los automóviles con pleno conocimiento del ilícito.
Exigimos el decomiso y la sanción ejemplar a estos defraudadores que abiertamente hacen ostentación de un lujo ofensivo a quienes sabemos de la inescrupulosa y fraudulenta forma como se obtuvieron. Si la verdadera intención de este gobierno es luchar contra la corrupción, que lo demuestre de una vez por todas para que en este país quede algún delincuente de cuello blanco detrás de las rejas.
