La juventud practicante de béisbol se enfrenta en un torneo pre-infantil en Chiriquí, lo que demuestra el esfuerzo e interés de nuestros jóvenes a lo largo del istmo por practicar sanos entretenimientos que fortalecen el cuerpo y despejan la mente. Pero, ¿reciben ellos el apoyo necesario para ver crecer esa efervescencia deportiva juvenil?
Es justo reconocer el talento y el empeño de nuestros atletas locales, y es deber de todos –comunidad civil y autoridades– propiciar las condiciones básicas para incentivar las prácticas frecuentes con una adecuada infraestructura y suficiente apoyo económico y técnico, acordes con el futuro que exigimos a nuestros deportistas cuando, como fanaticada, independientemente del género deportivo objeto de la afición, reclamamos actuaciones a niveles de competencia mundial. Apuntalemos pues con hechos concretos el talento nacional.