Una vez más la clase política de este país hace alarde de una conducta que la caracteriza: el doble discurso. Mientras al pueblo panameño se le exige sacrificio para mejorar la situación de la seguridad social, la esposa del presidente de la Comisión de Trabajo de la Asamblea, uno de los más fuertes defensores de la reforma a la ley del Seguro –según denuncias iniciales– estaría recibiendo un salario del Estado sin prestar el debido servicio.
Desde hace cinco meses, la secretaria de la oficina de auditorías especiales de la Contraloría General de la República está ausente de sus labores. Esta conducta es inaceptable. ¿Por qué nadie lo ha denunciado? Este departamento está encargado de investigar escándalos de corrupción como Mar del Sur y los durodólares, entre otros.
Este procedimiento es el paso previo a que se concrete una investigación por lesión patrimonial. Como ciudadanos estamos dispuestos a afrontar los sacrificios para mejorar la situación del país, pero exigimos respeto, transparencia y honradez en la gestión pública, no abusos constantes. Señor Contralor, esperamos de usted lo que se prometió en campaña, cero corrupción.
