La democracia no hay que aparentarla, hay que creer en ella. El ex presidente Ernesto Pérez Balladares hizo ayer de la política un espectáculo y del espectáculo un esperpento de la democracia. Se colgaron en internet casi 30 mil documentos públicos en una página web privada del propio ex presidente.
El gobierno actual ha denunciado la desaparición de los soportes de gastos de las partidas discrecionalestanto de Pérez Balladares como de Mireya Moscoso. Pero resulta que los del primero no han desaparecido. Durante cuatro meses, dice Pérez Balladares, ha ordenado el material "desaparecido" que no ha hecho público antes porque el "instrumento de las páginas web" no ha estado al alcance de él hasta este momento.
O el ex presidente tiene problemas tecnológicos o considera que los panameños estamos desactualizados. Pero lo importante es que, después de casi siete años de evasivas –justo cuando se abre la posibilidad de retomar la carrera política– sigue sin rendir cuentas donde y como es debido, calla sobre el paradero de las facturas originales, mientras que ha logrado exitosamente obstaculizar cuanta investigación se ha iniciado sobre el uso y destino de los 25 millones a él confiados.
