El miedo al pensamiento crítico es una patología clásica de todo régimen dictatorial. Las ideas suelen tener más alas que los carceleros y quizá esa es la razón de dicho pánico. El hecho es que Fidel Castro ha vuelto a mostrar los dientes. Esta vez ha sido contra la Unión Europea, ya que en 48 horas ha detenido o expulsado a unos 15 políticos y periodistas de Polonia, España, Alemania, República Checa e Italia que iban a asistir a un encuentro de disidentes. De nada han servido los buenos oficios de un sector europeo que sigue creyendo que tendiendo puentes La Habana se abrirá a la democracia. Ahora, Bruselas trata de llegar a una respuesta consensuada a esta afrenta que es, sin duda, la enésima prueba del estilo dictatorial de quien, a pesar de organizar espectáculos de adhesión callejera forzada, no puede ocultar que en la isla cualquiera que no coincida con la arcaica mirada de Castro es perseguido. Pobre Cuba.
Hoy por Hoy 2005/05/21
21 may 2005 - 05:00 AM
