La planificación y ordenamiento de los días festivos y feriados nacionales es un tema que ha sido supeditado a consideraciones infantiles. La falta de visión largoplacista y regionalismos han dado como resultado un calendario absurdo. El aumento de días feriados y su pésima distribución a lo largo del año, impide por un lado que el comercio se organice y por el otro, deja a los empresarios y trabajadores inmersos en la improvisación y baja competitividad. Impide que los propios trabajadores logren descansos ininterrumpidos a lo largo del año. Ni hablar del turismo, pues la falta de previsión y orden afecta directamente al panameño que no puede con antelación organizar sus descansos y desincentiva el turismo interno. Al final, sufre la economía regional y el país como un todo. A ver si volvemos a ordenar las prioridades y exigimos al Gobierno retomar la regulación, a la vez que los ciudadanos dejamos de lado planteamientos demagógicos y desfasados.
Hoy por Hoy 2005/05/02
02 may 2005 - 05:00 AM
