En atinado fallo, la Corte Suprema de Justicia ha logrado salvaguardar parte del patrimonio común de los panameños, vulnerado descaradamente en nombre de un supuesto desarrollo económico inmediato. Los panameños fuimos despojados de valiosas tierras en virtud de rellenos sobre el litoral que, por cuenta de una ley, en abierta contradicción con la Constitución, permitió a los particulares apropiarse de bienes de dominio público, ahora diligentemente titulados y parte de haberes privados. La decisión, que llega con una década de atraso, debe poner fin a esta práctica. Mientras tanto, la supuesta tutela estatal ha dejado escapar miles de metros cuadrados que ahora están en manos particulares. Queda restablecido el principio constitucional que demanda como propiedad del Estado y de uso público, por tanto, imposible de ser objeto de apropiación privada, las playas y el litoral istmeño, así como el lecho marino.
Hoy por Hoy 2005/04/18
18 abr 2005 - 05:00 AM
