A un mes de haber iniciado el año escolar, varias escuelas han reportado irregularidades, tanto por ausencia de maestros, estructuras deficientes, carencia de textos escolares y exceso de alumnos. Todos son problemas históricos que enfrenta el sistema educativo cada año, nada que con adecuada planificación y suficientes recursos no se pueda atender. Entretenidos en estos menesteres, perdemos el verdadero rumbo, el de la calidad de la educación, que ha debido ser la prioridad de todas las administraciones por ser la única garantía que existe para construir sobre bases sólidas el desarrollo del país. Panamá destina un porcentaje altísimo de sus contados recursos al renglón educativo, sin que el gasto guarde relación con los resultados cualitativos que debemos cosechar. Estamos todos, como país, en mora con la ejecución de una verdadera política educativa nacional que no sea improvisada cada cinco años. Los gremios magisteriales tienen también una responsabilidad vital que cumplir, la cual no puede seguir limitada a los periódicos reclamos salariales, sin aportar propuestas visionarias y responsables que contribuyan a mejorar la calidad de la enseñanza.
Hoy por Hoy 2005/04/13
13 abr 2005 - 05:00 AM