Cada uno de los periodistas del continente reunidos en Panamá, este fin de semana, trae consigo el testimonio de la lucha que se libra, día a día, a lo largo de las Américas, en defensa de la libertad de expresión y de prensa. La libertad, aquel don por el que decía el Quijote “se puede y debe aventurar la vida”, es todavía una quimera en muchas partes del planeta. En nuestro istmo se han dado adelantos importantes desde la caída de la dictadura, pero es una tarea inacabada y dista de ser un derecho totalmente consolidado. En materia jurídica abundan disposiciones peligrosas que se suman a una cultura de hermetismo e intolerancia de muchos años. El respeto por la libertad de prensa es decisivo para que los ciudadanos puedan contar con la información adecuada para evaluar el desempeño de los mandatarios, el cumplimiento de las leyes y evitar los abusos de autoridad. El poder instituido tiende, naturalmente, a rechazar los mecanismos que facilitan su exposición ante la opinión pública. Por eso, el resguardo de la libertad de expresión es un objetivo prioritario para el mejor funcionamiento del sistema democrático y la defensa y el respeto de los derechos ciudadanos.
Hoy por Hoy 2005/03/13
13 mar 2005 - 05:00 AM
