Para todos los efectos prácticos, Panamá se encuentra en estado de gravedad por la falta de agua en la capital. Tal y como lo plantea la OMS, el agua es vital para garantizar el bienestar de la población y es un elemento estratégico para el desarrollo de las naciones. Es imperante el diseño y ejecución de una política nacional de manejo de los recursos hídricos y de distribución de agua potable. Poco tiempo después del inicio del plan de modernización de la principal potabilizadora de la capital, las autoridades informan que se mantendrá el déficit en el suministro de agua. Es el resultado, una vez más, de esa falta de planificación y mantenimiento de los istmeños a las estructuras básicas que se relegan a segundo plano hasta que hagan crisis. El problema es muy serio y las soluciones se hacen más complejas. La comunidad, con muy poco control e injerencia, queda resignada a esta grave situación. Contrario a otras naciones que sufren la tragedia de prolongadas sequías o reservas insuficientes para atender poblaciones enormes, en nuestro país abunda el agua la mayor parte del año y solo la desidia y la falta de ejecución de políticas serias dan como resultado la crisis que la metrópoli ha enfrentado en los últimos años.
Hoy por Hoy 2005/02/24
24 feb 2005 - 05:00 AM
