Es reconfortante para un país como el nuestro, que atraviesa por una delicada situación económica, fiscal y social, recibir inversionistas extranjeros, especialmente en un área que promete ser un conglomerado de desarrollo como es la actividad portuaria. Pero mejor noticia aun es ver un cambio en la filosofía de los gobernantes que no solamente realizan esfuerzos por atraer inversiones, sino que además lo hacen de manera clara y transparente, exigiendo con firmeza que dichas inversiones contribuyan al desarrollo económico y social de la nación, y paguen por los beneficios que el país les ha otorgado. Qué contraste con las bribonadas de la administración anterior, que de un solo plumazo libró a Panama Ports de sus compromisos contractuales con el Estado, más los terrenos que luego ofreció a otras dos empresas portuarias sin costo alguno, tal vez para justificar lo antes hecho. Y aunque todavía esperamos vigilantes la resolución de la Corte ante semejante desfachatez, hoy vemos que las autoridades no solo aseguraron la inversión, sino que consiguieron el pago de una suma importante que se traduce en cientos de millones de dólares adicionales para el Estado. Ojalá tomen nota Panama Ports y los políticos de antaño. Nuestro país merece un cambio...para mejor.
Hoy por Hoy 2005/02/18
18 feb 2005 - 05:00 AM
