¿Cuánta esperanza se puede depositar en el apretón de manos de Ariel Sharon y Mahmud Abás? El alto el fuego entre Israel y Palestina es el enésimo en este proceso complejo que se inició en 1991. La gran diferencia es que en la mesa y en la realidad política ya no está Yaser Arafat. ¿Será esta la clave para que la paz sea posible? Nada de lo que ocurre en esta región del mundo es tan sencillo. Sharon, polémico primer ministro israelí, ha cambiado su discurso y ha encontrado en Abás a un interlocutor válido. Pero Hamas y la Yihad Islámica han anunciado que no habrá tregua "sin que se pague un precio". El precio es negociar con ellos y Abás tiene ahora el reto de ganar tiempo y contener su furia. Mientras, Sharon también debe convencer a los sectores más extremistas de su país de que la paz no es una cesión vergonzante. Desde fuera, la esperanza no puede ser ciega. La comunidad internacional ya vivió otros apretones de manos con los acuerdos de Oslo (Rabin y Arafat) o los de Camp David (Barak y Arafat). La confianza está en cuidados intensivos desde hace años. La paz es posible, pero no es tan fácil.
Hoy por Hoy 2005/02/10
10 feb 2005 - 05:00 AM
