Tras la sanción de la ley de delitos contra el ambiente, y debido a la preocupación que ha venido creciendo a lo largo de los últimos años, la comunidad tiene la responsabilidad de armonizar el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente. Un ejemplo de ello es el proyecto urbanístico en el Parque Natural Camino de Cruces, impulsado por inversionistas, pero cuestionado ampliamente por muchos habitantes y ecologistas. Desde siempre, los parques naturales panameños han sido una de las reservas naturales más bellas y ricas del mundo, pero también han sufrido de la carencia de planes y recursos del Estado para su conservación. En los últimos años ese olvido ha motivado diversas iniciativas de desarrollo urbano que, a pesar de tener efectos positivos en la creación de oportunidades de trabajo, también pueden generar los desequilibrios propios cuando se trata de construcciones que se hacen sin el debido cuidado ambiental. Por eso, proyectos como el de la citada urbanización no deberían avanzar sin evaluaciones adecuadas previas sobre su incidencia en el ecosistema y la calidad de vida de los habitantes.
Hoy por Hoy 2005/02/05
05 feb 2005 - 05:00 AM
